Aula 5Para este número redondo, con el que LdeLengua cumple su segunda decena, hemos contado con la presencia de Maite Hernández y Félix Villalba, dos de las voces más reputadas en el mundo del español para inmigrantes. La entrevista realizada por Emilia Conejo intenta mostrar desde diferentes perspectivas (la social, la lingüística y la didáctica, entre otras) esa compleja realidad que es la relación del inmigrante con la lengua del país al que llega.  Antes de entrar en materia con Félix y Maite, Sergio Troitiño, de la Editorial Difusión, nos va a presentar una novedad editorial: el volumen A2 de los Cuadernos de gramática española. Como hacemos habitualmente, aquí os dejamos todos los enlaces relacionados o citados en este programa.

Datos técnicos: este podcast está disponible en una versión estéreo de 128 kbps en formato mp3 con una duración de 50 minutos y un peso de 46 MB. Ha sido grabado con Behringer Podcast Studio y M-Audio Podcast Factory. Para la edición del podcast se ha utilizado Audacity.

Editorial Difusión

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8 Responses

  1. Gracias por ofrecer esta entrevista tan interesante a Maite y Félix. Estas son algunas de las cosas que se me han ocurrido después de escucharla.

    Estoy de acuerdo con ellos en que la etiqueta inmigrante hace que inmediatamente se les apliquen unas metodologías de enseñanza de idiomas diferentes y que se les clasifique como analfabetos por no concer el código escrito del español y, por tanto, carentes de estudios de ningún tipo. Puedo dar fe de ello porque la mayoría de mis alumnos son residentes europeos y no se les aplica el mismo tratamiento didáctico-pedagógico que si fueran personas venidas de Marruecos, Argelia, Senegal,etc. Es decir, no se piensa que a los residentes europeos haya que enseñarlos a leer y escribir.

    Me han parecido interesantes también los comentarios en relación a la alfabetización. Creo que es básico establecer qué se entiende por alfabetización en un L1 y si cuando se aprende una L2 no se está alfabetizando en esa lengua también. ¿Se entiende alfabetización por saber leer y escribir o incluímos aquí también los conocimientos académicos básicos que todo alumno perteneciente a determinado país debería conocer? Pregunto esto porque en mi caso particular podríamos decir que estoy alfabetizada en árabe (lo leo y lo escribo) y, por tanto, tuve que hacer un trabajo de aprendizaje de lectoescritura ¿semajante? al que hice en español. (No igual, claro, porque ya tenía las estrategias adquiridas, sólo había que transferirlas). La cuestión es que como estudiante de árabe tuve que aprender los nuevos fonemas (adquirir una nueva conciencia fonológica) y sus correspondencias gráficas (reprensentaciones gráficas diferentes a las latinas), así como hacer fichas lectoescritura semejantes a las que hacía cuando era pequeña.

    Por otro lado, en relación a lo que ocurre en los centros de primaria y secundaria mi experiencia como profesora de apoyo (sin ninguna relación con la institución) es que a los chicos que no tienen el nivel lingüstico adecuado se les proponen materiales de apoyo de niveles educativos inferiores para que mejoren sus capacidades lingüísticas.

    Estas son algunas cosas que me han venido a la cabeza… Aunque da para comentar muchas más cosas.

    Saludos

  2. Y clarificadora: una explicación integral de la situación actual en todos los campos de la enseñanza a inmigrantes.

    Estoy totalmente de acuerdo con Maite y Felix y con Maribel en que la etiqueta de inmigrantes lo contamina todo y no beneficia en absoluto al desarrollo de la investigación en este campo. Se contempla a este colectivo como personas con carencias, ya sean académicas (todos son analfabetos) o económicas, afectivas, sociales… y parece que es, como dicen Maite y Felix, una actuación asistencial y no una labor educativa en sí.

    En cuanto a la atención de adultos, he trabajado como voluntaria en centros de adultos para apoyo de inmigrantes y he visto como estudiantes senegaleses y chinos con un nivel de instrucción académica considerable se integraban en clases para adultos para conseguir el título de secundaria. Su objetivo no era conseguir el título de Secundaria, sino aprender la lengua, pero era la única oferta educativa disponible para ellos. No sé hasta que punto esto es rentable: los alumnos extranjeros tenían dificultades en la comprensión lectora, evidentemente, ya que había muchos términos que no conocían, (la clase se ralentizaba, el profesor explicaba cada término, no lo entendían totalmente… no realizaban las actividades de comprensión lectora correctamente, a repetirlas) pero en general en el resto de tareas y problemas eran mucho más rápidos que sus compañeros españoles para resolverlos ya que, en su país habían cursado el equivalente para nosotros a un Bachillerato. Me parece que hay un vacío considerable entre los cursos de lengua de supervivencia para los recién llegados y que no conocen nada del idioma y la siguiente oferta educativa, que es integrarlos en los centros de adultos para clases de alfabetización y posteriormente de secundaria.

    Por otro lado, también el tema de los materiales me parece importante, como apuntan Maite y Felix. No sé cómo será en otras comunidades, pero en lo que me toca, lo que he visto ha sido siempre fotocopias, en adultos españoles, adultos extranjeros, niños… ¿por qué? porque no hay recursos para comprar libros de texto o manuales, ni por parte de la institución ni de las personas. Tampoco hay una biblioteca específica de ELE para que el profesor de a pie (de adultos) consulte recursos y hacer una selección adecuada, sino que más bien es una labor individual de investigación por lo que hay en la red y lo que va cayendo en sus manos, que como dicen Maite y Felix, nunca es adecuado. Los educadores se quejan si son materiales de ELE estándar, porque ofrecen una visión sesgada y occidentalizada de España y adoptan los materiales específicos para inmigrantes, que normalmente son de corte estructuralista, con los que normalmente los estudiantes no ven progresos.

    Bueno, esto es lo que se me ocurre en base a lo que he vivido yo, pero quizás sea sólo una parte de la realidad y la cosa está mejor en otras partes de España… Habrá que ir viendo como avanza.

    Saludos!

  3. Hola Maribel:
    Cuando hablamos de analfabetos se debería de hablar de gente no alfabetizada en su lengua materna (o en ninguna lengua, en el caso de personas cuya lengua materna no se lea ni se escriba)Si se está alfabetizado en una lengua, aunque la grafía de esa lengua sea diferente a la que se está aprendiendo, se tiene la cabeza articulada para el acto de leer y escribir, por lo que, como bien has dicho, se transfieren cosas de la lectoescritura en la primera lengua a la de la segunda. Un ejemplo de esto que te digo es que, sin saber leer ni escribir en chino, somos capaces, de lanzar hipótesis acerca del contenido de un periódico, pongo por caso. En este caso, sólo es un problema, más o menos laborioso, de cambio de grafía. El problema es cuando no se tienen ningún sistema de lectoescritura porque no se ha estado escolarizado. En esta situación no se puede transferir de la L1 a la L2 nada.
    En cuanto a que se suele trabajar con materiales de niveles inferiores en primaria/secundaria, estoy de acuerdo contigo. Es una mala práctica que habría que erradicar con más formación del profesorado.
    Un saludo.
    Maite

  4. Hola Lola:
    La situación que describes es bastante general en toda España y, como ya decíamos en la entrevista, se debe a la imagen que se tiene del inmigrante, la de un sujeto con carencias y déficits, no como un estudiante de lenguas. Tan es así, que los términos inmigración y bilingüísmo no suelen ir de la mano. No se piensa en el inmigrante como una persona bilingüe, porque este es un rasgo positivo y el concepto inmigrante tiene un sesgo negativo. Por esto mismo, no se piensa que estas personas puedan comprar libros de español, sin embargo la experiencia nos dice que, en la mayor parte de los casos, sí podrían hacerlo, con lo que se evitaría todo el tema de las fotocopias y haría que muchas editoriales vieran en esta área una zona de expansión (en mi centro, por ejemplo, compran el libro de ELE unos 500 alumnos cada año)
    Por otra parte, también estoy de acuerdo con lo que dices de derivar a estos estudiantes a cursos de Secundaria, pero es que, en la mayor parte de las ocasiones, los centros de educación de personas adultas sólo pueden ofrecer, como máximo, 2 ó 3 niveles de español, con lo que una vez superados, el alumno no tiene muchas salidas si quiere seguir progresando. Lo ideal sería una mayor coordinación entre centros próximos, bien sean de adultos o, incluso, escuelas oficiales de idiomas, aunque esto último conlleva otros problemas de tipo administrativo.
    Un saludo.
    Maite

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